La cooperación internacional para el desarrollo representa una fuente clave de financiación para proyectos sociales, ambientales y territoriales en Colombia. Sin embargo, acceder a estos recursos implica superar procesos de evaluación cada vez más rigurosos. Las agencias de cooperación no financian intenciones: priorizan proyectos técnicamente sólidos, medibles y alineados con sus agendas estratégicas.
Entre los factores que más influyen en la adjudicación de recursos se encuentran la coherencia del diagnóstico, el uso de datos oficiales, la incorporación del enfoque diferencial, la claridad de los indicadores de impacto y la capacidad institucional del ejecutor. De acuerdo con evaluaciones recientes, más del 30 % de los proyectos presentados a cooperación internacional son rechazados en etapas tempranas por debilidades metodológicas o ausencia de estos criterios.
Fabián A. Gamba-Sánchez señala que
“Muchos proyectos fracasan no por falta de pertinencia social, sino por errores técnicos que se pudieron evitar desde la formulación.”
Diagnósticos desactualizados, indicadores mal diseñados o una visión homogénea de los beneficiarios reducen significativamente las posibilidades de financiación. Además, los donantes evalúan la sostenibilidad post-financiación y la articulación del proyecto con políticas públicas nacionales y territoriales, aspectos clave para la toma de decisiones.
En este contexto, la Especialización en Formulación, Evaluación Social y Económica de Proyectos de la Universidad Católica de Colombia fortalece las competencias necesarias para comprender cómo funcionan los sistemas de cooperación internacional y cómo responder a sus criterios de evaluación. Los estudiantes adquieren herramientas para estructurar proyectos con enfoque en resultados, control de riesgos y sostenibilidad, aplicables en ONG, entidades públicas, cooperación internacional y organizaciones sociales.
Formarse en este campo permite transformar ideas en proyectos viables, competitivos y con impacto verificable, aumentando las posibilidades de acceso a recursos y fortaleciendo la gestión del desarrollo en contextos reales.